Parece que fue ayer el día que estaba en el aeropuerto facturando la maleta y emprendiendo rumbo a Malta, pero en verdad ya han pasado los 3 meses. Una estancia que parecía larga se me ha pasado muy deprisa.
El día 25 terminé las prácticas en la compañía Supreme Cruises. Durante el día y al salir de trabajar me despedí de mis compañeros y compañeras de trabajo y regresé al apartamento. Durante estos últimos días he aprovechado para salir, ya que hacía buen tiempo, y para comprar recuerdos y regalos a familiares y amigos.
Al haber tenido unos días libres desde el día que terminé las prácticas hasta el día de regreso, he aprovechado con los de mi grupo para visitar algunos sitios que teníamos pendientes en la isla de Malta, como por ejemplo unas catacumbas en Rabat. También, al aproximarse la fecha de regreso, ha tocado empezar a organizar maletas y a recoger el apartamento.
Durante estos tres meses que he estado en Malta he aprendido muchas cosas. He puesto en práctica mi inglés y también el francés, cosa con la que no contaba; he conocido y he trabajado con gente de distintos países, he aprendido mucho, y sobre todo, he tenido mucha suerte de que los y las compañeras con las que viajaba desde Bilbao han sido muy majos y he disfrutado mucho con ellos.
Es una pena que esta experiencia tenga que llegar a su fin, pero me quedo con lo positivo de esta experiencia, por la cual estoy muy agradecido.








































